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incidencia política

Las buenas gestiones se hacen de la co-participación, se hacen de la participación de la colectividad (Ada Colau)

Ada Colau

Tenemos un sistema político que está convulsionando. Si lo analizamos desde una perspectiva médica, a este cuerpo político le están fallando multiples órganos vitales. Por un lado, y ante el temor de no saber qué va a pasar, nos aferramos a permanecer en un cuerpo que no tiene remedio; por otro lado, seguimos en la necedad de querer poner parches en donde se requieren transplantes y un cambio completo de decisiones de vida. Este mal también proviene de la mentalidad del voto duro, del partidismo sin cuestionar, de defender al partido hasta la muerte. Para que exista un cambio real en el país eso tiene que acabar.

“También nos cuesta aceptar que nuestro país está absolutamente destrozado, que la idea que nos hicimos de la democracia- por la que tantas generaciones lucharon y entregaron sus vidas- es una simulación, y que ir a votar no es otra cosa que llevar al poder a criminales que usan nuestras ilusiones para robarnos, vender la tierra y el agua, permitir que se lleven a nuestros hijos y mantenernos sometidos a las fuerzas del miedo, la impunidad y el horror.” Javier Sicilia

Vivimos en un sistema fallido cuando la policía persigue y reprime a los manifestantes en lugar de protegerlos y proveerles vías para que su manifestación no afecte la movilización de la ciudad. Donde el ejército, confabulado con el gobierno, participa en el asesinato de nuestros estudiantes. Donde los partidos se dedican a bloquear las iniciativas de gran trascendencia para el país en lugar de formar políticos de calidad capaces de colaborar y de asumir responsabilidades, y en todo caso pagar por las consecuencias de sus malas prácticas.

El miedo al cambio es algo natural. Y si va a haber algún cambio en México tiene que ser de manera paulatina, constante y profunda. Empecemos por saber lo que ya no queremos: ese es el primer paso. Los avances en la transparencia nos han llevado a develar verdades inconcebibles. Ahora no basta sólo con tener transparencia; ésta nos tiene que llevar al estado de derecho. Es por eso que hoy más que nunca se pone a prueba nuestra capacidad de observar, especialmente en el caso de las candidaturas independientes.

Llevo un tiempo queriendo escribir sobre las candidaturas independientes con la consigna de redactar algo que pueda ser valioso para la sociedad civil, más allá de mis posturas personales. Pero entre más leo y más videos, videoblogs, y propaganda política veo, menos quiero escribir de eso. Creo que los ciudadanos merecen una verdadera alternativa política independiente, que en México todavía no existe. Tenemos que trabajar aún más para que esto sea una posibilidad real. En algunos medios se presume que de ganar El Bronco, se abriría la puerta en 2018 para una candidatura presidencial independiente. En definitiva la opción está ahí, pero antes de formar una burbuja es necesario dar los pasos correspondientes para que las candidaturas independientes sean una posibilidad real en todas las entidades de la República.

Como nuestro lema en #cabildeociudadano es pasar de la protesta a la propuesta me gustaría tomar un ejemplo internacional con el objetivo de mirar la situación con un poco de distancia y proponer un camino para pasar de saber lo que no queremos, a tener claro el objetivo y actuar para lograr lo que sí queremos. Retomo el caso de la reciente victoria de Ada Colau, candidata independiente para la Alcaldía de Barcelona, una activista que vivió en carne propia los terribles efectos de la burbuja inmobiliaria, y trabajó en una campaña para evitar los desalojos forzados por los bancos. Su triunfo es producto de el trabajo colectivo organizado de muchos ciudadanos. Ella es un ejemplo para España, México y el mundo. Demostró con acciones y no con palabras que es posible hacer política de otra manera.

¿Qué hizo Ada Colau? ¿Cómo llegó a ser alcaldesa?

El triunfo de Ada Colau no es solamente suyo, como ella misma declara. Es una victoria ciudadana. Es el resultado de su trayectoria como activista social y política. Ada Colau es co-fundadora de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en Barcelona en 2009, institución de la cual fue portavoz hasta iniciar su corta pero exitosa candidatura independiente. Su campaña demostró que es posible una política colaborativa. Una de sus cartas más fuertes fue el manifiesto Guanyem Barcelona, publicado en internet y promovido por un grupo pequeño de ciudadanos vinculados a movimientos sociales, vecinales y del mundo académico y de la cultura. Éste manifiesto, entre otras cosas, logró la elaboración colectiva de un código de ética consensuado, que incluso determina los salarios tanto de la alcaldesa, como de los servidores públicos. Es un llamado ciudadano a reapropiarse de las instituciones y construir una candidatura de confluencia. Dicho código ético fue validado el 4 de diciembre de 2014 tras ser sometido a valoración ciudadana.

Si queremos candidaturas independientes y ciudadanas con posibilidades reales, tenemos que preparar el terreno para que eso suceda. En este momento histórico es imprescindible distinguir la paja del trigo. Es decir, empezar por distinguir candidaturas independientes con trayectoria política, de candidaturas ciudadanas. Es natural que al abrir la puerta a las candidaturas independientes, dicha plataforma pueda ser utilizada por ex-militantes de partidos que no ven alternativa dentro de su propio partido. Pero como menciona Maite Azuela en su artículo “Candidaturas de chocolate”, lejos nos vemos todavía de contar con mecanismos reales de una democracia participativa en la que la fiscalización y la rendición de cuentas no estén amenazadas por la partidocracia, y donde las candidaturas independientes sean reguladas de manera que se abran canales reales de participación para el ciudadano de a pie.

Que dichas candidaturas no queden en una gran ilusión usada como herramienta de la La orgía electoral, valiéndose de todas las triquiñuelas posibles con tal de llegar al poder. En este sentido es sumamente importante distinguir entre superar las diferencias para lograr un objetivo común al servicio de la colectividad, y formar alianzas para acceder al poder sin importar los medios.

El resultado obtenido en Barcelona hace unos días es consecuencia de una restructuración social que ha tomado años. Políticamente hablando, México no está en las mismas condiciones que España. Eso hay que reconocerlo. Y debemos de tomar los pasos necesarios para llegar ahí haciendo una revisión de las leyes, procesos, personas y actitudes que obstaculizan el camino, para liberarlo. En su reciente celebración del triunfo electoral Ada Palau comentó: No hemos ganado contra nadie, nos presentamos contra la corrupción, contra las malas prácticas, contra una economía injusta, contra instituciones que han gestionado de espaldas a la ciudadanía, pero sobre todo nos hemos presentado a favor de una política que ponga a la gente en el centro de todas las prioridades y a partir de ahí queremos construir“.

Volviendo a México, la resolución que emitió el Tribunal acerca del tope de financiamiento público para los independientes es histórica, pues abre las puertas a la igualdad de condiciones de los aspirantes independientes. Es un gran paso, pero no nos podemos quedar ahí. Aunque se ha avanzado en transparentar cierta información de los candidatos, como su nivel de escolaridad y experiencia política, eso no nos dice nada sobre su honestidad y compromiso con las causas que representan. El INE juega en esto un papel fundamental. La ley que rige a los candidatos independientes debe ser equitativa y apoyar a la difusión de las campañas independientes, especialmente las ciudadanas sin trayectoria política, para garantizar que ciudadanos de a pié también tengan una oportunidad real de participar en la contienda electoral. Esto todavía no está muy claro.

Por ultimo, vale la pena observar el caso particular de Jaime Rodríguez, El Bronco. No sólamente al candidato, si no también su estrategia. Más allá de que Jaime Rodríguez es en realidad un candidato político sin partido, lo cual es explicable, su caso ha demostrado cómo las redes sociales pueden transformarse en un tejido de personas organizadas a través de un medio digital.

Ésta estrategia, combinada con propuestas ciudadanas reales, puede abrir paso a nuevas formas de organización que hoy nos ayuden a sembrar el camino para generar una gestión pública que se lleve a cabo con ejemplaridad, sin promesas, teniendo siempre muy claro que el manejo de recursos públicos es un privilegio y una responsabilidad, pues esos recursos se logran gracias a la colectividad.

Julia Romero @Sashantia1

Comunicóloga y Maestra en Educación Intercultural


Bibliografía:

http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2015/04/76078.php

http://ciudadanosenred.com.mx/el-miedo-a-no-votar/

http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2015/02/74733.php.

http://cabildeociudadano.com/2015/03/31/el-no-voto-y-la-crisis-de-legitimidad-en-mexico-es-hora-de-ejercer-la-ciudadania/

http://www.excelsior.com.mx/opinion/viridiana-rios/2015/05/03/1022100

http://lasillarota.com/candidatos-independientes-podran-gastar-lo-mismo-que-candidatos-con-partido#.VVpjTNNViko

http://lasillarota.com/el-bronco-y-el-pan#.VVzUjWBk6fQ

http://www.sinembargo.mx/06-04-2015/1303299

http://www.nytimes.com/2015/05/25/world/americas/el-bronco-blunt-frequently-obscene-and-aiming-to-run-nuevo-leon.html?smid=fb-share&_r=0

http://ferriz.com.mx/videos/me-van-a-seguir-echando-mierda-que-les-va-a-rebotar/

http://m.excelsior.com.mx/opinion/leo-zuckermann/2015/05/25/1025861

http://www.jornada.unam.mx/2015/05/24/politica/008n1pol

http://www.debate.com.mx/culiacan/Las-trabas-para-candidatos-independientes-20150525-0039.html

http://www.reporteindigo.com/reporte/mexico/orgia-electoral

http://es.wikipedia.org/wiki/Barcelona_en_Com%C3%BA

(imagen: www.revistarambla.com)

Olga González Martínez

En #cabildeociudadano entrevistamos a Olga González Martínez, Consejera Electoral del Instituto Electoral del Distrito Federal, para platicar sobre las implicaciones de la democracia más allá del voto, la participación ciudadana y las acciones que el IEDF está realizando para fomentar una ciudadanía consciente, activa, participativa y propositiva, con herramientas que posibiliten una incidencia real.

A continuación les compartimos la entrevista.

OGM: Creo que este es un momento ideal en el que podemos hablar de participación ciudadana por dos razones: la primera es que el Consejo actual del IEDF acaba de ser conformado el 1o de octubre del año pasado, merced de una reforma electoral que dota al INE de la facultad de nombrar a los consejeros en los organismos públicos locales electorales. Por otro lado, también la reforma electoral del año pasado amplía la participación ciudadana, el derecho de los ciudadanos de participar en la política. Lo hace de tres maneras: la primera a través de las candidaturas independientes, la segunda a través de la consulta popular y la tercera a través de las iniciativas ciudadanas. En este sentido se permite a la ciudadanía intervenir en la vida pública de una manera más amplia de la que se había tenido.

Específicamente en el Distrito Federal tenemos una Ley de Participación Ciudadana. El IEDF no solamente organiza las elecciones y hace el recuento de los votos, también tiene una participación muy activa en estos ejercicios democráticos. Por ejemplo, en noviembre del año pasado se llevó a cabo un ejercicio de participación ciudadana, de presupuesto participativo. ¿Qué significa esto? Que los ciudadanos van a poder decidir en qué se va a ejercer el presupuesto del 2% de cada una de las delegaciones; lamentablemente la difusión no ha sido tan amplia en este sentido. Por supuesto que el porcentaje que se le otorga al presupuesto para la decisión ciudadana es bajo, sin embargo tenemos ya experiencias de varios años en este sentido. Son mecanismos de participación donde los ciudadanos del DF determinamos qué es lo más importante para nuestra comunidad, lo que se hace con este dinero, y podemos tomar decisiones en temas de seguridad, parques públicos y luminarias.

#CC: Una pregunta para aclarar y hablar un poco más del proceso de participación. Tu nos estás diciendo que hay muchas maneras o hay muchos temas en los que la ciudadanía puede determinar ciertos usos del presupuesto, como en el caso de parques públicos. ¿Nos puedes hablar un poco más sobre el protocolo? ¿En qué sentido está dictaminado, hasta qué punto y sobre qué temas puede decidir la ciudadanía? Y ¿hasta qué punto ya no le corresponde a la ciudadanía?

OGM: En cada delegación se conforman comités y consejos por cada una de las colonias, barrios o pueblos (demarcaciones geográficas). De estos comités que son electos por votación popular se eligen cinco proyectos que tengan viabilidad. ¿Qué significa esto? 1) que el dinero que se les va a otorgar va al 100% para finaciar el proyecto y para asegurar que no se quede a la mitad. 2) que cada delegación cuente con la infraestructura humana y de recursos materiales para poder dar vida a este proyecto. 3) que sea una necesidad imperante en la comunidad. De estas se eligen entre una y cinco alternativas en cada una de las colonias, barrios o pueblos que existen en el Distrito Federal y se hace una elección directa, en voto libre y secreto, de los habitantes ciudadanos mayores de dieciocho años, en cada una de las colonias.

El IEDF organiza este ejercicio de participación ciudadana, hace el recuento de las opiniones, cuenta quién tuvo la mayoría de opiniones favorables y cuál fue el proyecto más votado, y entregamos a las delegaciones los resultados. Las delegaciones tienen forzosamente que ocupar este presupuesto en el proyecto que se haya votado.

#CC: ¿Cómo es el proceso para informar a los ciudadanos sobre estas decisiones? ¿A través de qué canales se hacen? Porque son procesos muy importantes, y existen muchas personas que no los conocen.

OGM: Los ciudadanos pueden registrar su proyecto (en fechas específicas) y con éste registro empieza la delegación a hacer un análisis de viabilidad. El IEDF por varios medios como spots en radio y TV, visitas en barrios y en colonias, actuaciones en calle, en redes sociales…invitamos a la ciudadanía a participar para que emitan su opinión. También es cierto que la ciudadanía del DF es muy amplia y es difícil llegar a todos los sectores, sobre todo con el presupuesto que tiene el IEDF para difundir estos ejercicios, aunque cada vez lo vamos a hacer mejor. Los spots en radio y televisión realmente son mínimos, los consejeros personalmente estuvimos en zonas de alto aforo como mercados y carreras deportivas, etc. para invitar a la ciudadanía a que participara. Esto se hace cada año. También quiero comentar, que tenemos la modalidad del voto, no nada más a través de forma directa presencial, si no que también, tenemos el voto electrónico. Podemos votar a través de nuestro teléfono celular, una PC, una tablet. Si entramos a la página web del IEDF nos redirecciona al micrositio donde tenemos el sistema de votación.

#CC: Es por eso que nos interesa difundir éste tipo de información en #cabildeociudadano, para dotar con herramientas a los ciudadanos para que puedan participar.

A parte de las visitas a las delegaciones y a ciertos eventos para acercarse a la gente, y tomando en cuenta que somos pocos quienes contamos con acceso a internet, ¿contempla el IEDF, en el caso de tomar alguna decisión sobre un parque público, por ejemplo, poner un stand de información para explicar los detalles sobre el proyecto? ¿Cómo son esos acercamientos del IEDF con la población para informar sobre esto?

OGM: Te voy a hablar de dos cosas. La primera es la feria de promoción para que la gente participe. Voy a poner otro ejemplo. El sistema de transporte colectivo Metro nos hizo favor de sacar un boleto conmemorativo en octubre. Sacó un tiraje de diez millones de boletos, y en éstos venía justamente la promoción de la consulta ciudadana sobre el presupuesto participativo, las fechas y cómo participar en el proceso. Por otro lado también tenemos spots de radio y televisión e inserciones en medios escritos. Hacemos perifoneo, hacemos asambleas vecinales y participación en ferias y en eventos públicos. ¿Qué pasa después? ¿Qué pasa cuando se elige un proyecto y se le dan a la delegación los resultados y el presupuesto que tiene que ejercer? En ése sentido el IEDF está muy interesado en rendición de cuentas, en transparencia, en verificar efectivamente que el proyecto que ganó sea acreedor del presupuesto y que se ejecute. La legislación no nos permite en este momento meternos en la rendición de cuentas de las delegaciones, sin embargo hemos pensado abrir un micrositio en la página del IEDF en el cual podamos dar cuenta del avance de las obras y los proyectos ganadores.

#CC: De cara a las próximas elecciones de junio nos gustaría abordar el tema del voto. En México estamos viviendo en un sistema democrático en el que el voto es símbolo casi máximo de participación. Bien es cierto que el voto es el puente o primer paso para la elección de los representantes políticos y un medio para la participación ciudadana. Sin embargo, se han estado manifestado distintas posturas al respecto, como lo es la postura concreta de no votar. A partir de lo que el politólogo Mauricio Merino dice, “nuestros representantes son nuestros gobernantes y sólo pueden ser nuestros gobernantes si nos representan”, ¿cuáles son las posibilidades de participación para quienes sienten que votar es avalar un sistema con el cual no están de acuerdo?

OGM: En la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos el voto se ve como un derecho y como una obligación. Es decir, no solamente tengo el derecho de elegir a mis gobernantes si no también la obligación de hacerlo. Sabemos que es una ley imperfecta porque no tiene castigo, sin embargo es necesario e invito a la ciudadanía a ejercer ese derecho y a cumplir con esa obligación. Coincido en que debe haber un voto razonado; que la desilusión de muchos mexicanos por muchos casos de corrupción, de mala administración en la política, pueden llevar al descontento de muchos ciudadanos y orillarlos a tomar la decisión de no participar por no avalar un sistema politico con el cual no están de acuerdo. Sin embargo, es importante la participación para el cambio de éste sistema. Creo que es imprescindible que caminemos hacia un sistema de rendición de cuentas. Considero que la reforma electoral ahora comprende una figura que pudiera traducirse en rendición de cuentas que es la re-elección. Es decir, si yo veo que un diputado, que un senador, que un presidente municipal trabajó muy bien, pues entonces le doy mi voto para re-elegirlo. Y si considero que tuvo una mala administración, que no me siento representada por ese servidor(a) público(a), pues entonces le otorgo mi voto al de enfrente. Lo castigo con mi voto. Eso posibilita a los ciudadanos a tener un mayor control sobre la transparencia y la rendición de cuentas. Ya los veremos en el 2018 de esta re-elección que va a ser efectiva podremos nosotros, los ciudadanos, castigar o premiar a los y las que hayan hecho una buena actuación. Específicamente en el IEDF ¿qué estamos haciendo para poder contar con un voto razonado? Estamos construyendo una página de internet para conocer el perfil de los candidatos. Va a tener el perfil curricular de experiencia en el servicio público, el control de confianza y la declaración patrimonial. Con esta herramienta los ciudadanos podrán tener un voto más razonado y no sentirán que van a votar por el señor del pendón de la esquina.

#CC: Más allá de quiénes se presenten como candidatos dentro de este contexto, hasta ahora hemos hablado de ejercer el voto para participar. El voto es solo una de las herramientas de participación ciudadana. ¿Qué esta haciendo el IEDF para promover otras herramientas de participación que no están solamente relacionadas con el voto? ¿Para la ciudadanía no hay posibilidades de participación sin el voto? ¿O cuáles son las oportunidades de participación para la ciudadanía más allá del voto?

OGM: Bueno estamos hablando del voto activo y del voto pasivo ¿no? El voto activo es el que damos todos los ciudadanos, manifestamos nuestra voluntad sobre tal o cual candidato para participar. En cuanto al voto pasivo, es decir, los candidatos independientes a los que queremos llegar, quisiera comentar que en esta reforma que acabamos de vivir y que estamos comenzando a ejercer en este año, se contempla la figura de candidaturas independientes. Claro que se contempla, dejame decirlo así, y desde mi perspectiva, es una manera de transición hacia una forma de participación más amplia. Un poquito de historia, no es la primera vez que tenemos candidaturas independientes en México. En la ley de 1911 contemplaba esta figura, tuvo consecuencias muy importantes en la configuración del congreso. Te pongo un ejemplo importante: en 1918, de 199 diputados federales sólo 22 fueron candidatos de partidos, el resto eran candidatos independientes. Esto cambió con la reforma de 1946; en esa reforma se restableció el derecho exclusivo de los partidos políticos para postular candidatos. Y desde 1946 es hasta 2012 cuando se vuelve a poner las candidaturas ciudadanas en el panorama politico de México.

Al parecer existe un consenso en los países de todo el globo que permiten a las candidaturas independientes exigir para su registro una determinada cantidad de firmas de apoyo del candidato, claro el elemento importante es cuántas ¿no? Si ponemos un número muy alto se puede desvirtuar la figura de la candidatura independiente e impedir a los ciudadanos participar en la elección. En la mayoría de las legislaciones existentes el apoyo es entre el 0.1 y el 5% de los electores de un determinado distrito o municipio, o de un área geográfica. Algunos países también ponen requisitos adicionales, por ejemplo: no ser miembro de un partido politico en el momento de la postulación, o bien, pagar una fianza como es el caso de Irlanda. En los estados de la República se ha legislado en el caso de las candidaturas independientes. En algunos se han pedido requisitos excesivos para su registro. Por ejemplo en Zacatecas se requería el 5% de firmas para postularse al cargo de gobernador y 15% de firmas para ser diputado local. En este sentido es paradógico que sea más sencillo registrar un partido politico, donde se pide el 2% de firmas, que a un candidato independiente. Con esto se limita prácticamente el acceso ciudadano. Otro ejemplo Quintana Roo. En Quintana Roo se permite postular sólo un candidato independiente para cada uno de los cargos. En ese sentido los ciudadanos interesados tienen que entrar a una contienda interna, a una pre-campaña o movilizar a la ciudadanía para que voten por ellos, es decir, solamente puede haber un candidato por cada cargo. Claro, esto nos puede candidaturas más fuertes y más posibilidades de ganar, sin embargo también limita la participación ciudadana. En 2012 la iniciativa de reformas del COFIPE propuso establecer como requisitos de registro el 0.13% de las firmas y restringía la participación a dos candidatos independientes por cada cargo.

Ahora la pregunta es ¿cómo garantizo la participación de los ciudadanos como candidatos en las elecciones y que tengan posibilidades reales de ganar? Yo considero que hay un reto pendiente de los legisladores de cómo equilibrar la competencia electoral entre los candidatos independientes y los que cuentan con el apoyo de algún partido politico. Es decir, existe la necesidad de crear un modelo de competencia electoral en México a partir de la apertura de los derechos politicos de los ciudadanos. Sin embargo también quería comentar una postura que a mí me parece adecuada. José Woldenberg lo ha dicho en varios foros -que si bien es cierto que el artículo 35 nos da a los ciudadanos los derechos para poder ser votado para todos los cargos de elección popular, también es cierto que el sistema de partidos es indispensable para el desarrollo de la vida democrática del país. Esto viene desde la Antigua Grecia en la representación popular. Finalmente el candidato independiente tiene que agrupar a una serie de ciudadanos para que lo apoyen. Porque, finalmente ¿qué son los partidos políticos? un grupo de ciudadanos apoyando a otro grupo de ciudadanos para que accedan al poder. Y bueno el régimen de partidos está creado en México con entidades de interés público que tienen ciertas responsabilidades, ciertas obligaciones, lo que permite que la sociedad esté organizada en el quéhacer político.

#CC: Claro, en la teoría es un grupo de ciudadanos apoyando a otros para adquirir poder. En la práctica vemos que en las democracias más avanzadas se están moviendo hacia una democracia más participativa que hacia una democracia representativa. Y una democracia participativa permite que los ciudadanos se representen a sí mismos. En ése sentido juegan también los medios de comunicación un rol, de ser un espacio muy importante. Que es el tema que nos lleva a la siguiente pregunta. Los medios de comunicación, según varios sociólogos, entre ellos Manuel Castells, no son un cuarto poder, si no que son el espacio donde se deciden las relaciones de poder, donde se ejerce el poder y donde se crea el poder. Porque el problema con las candidaturas independientes y lo ha sido desde inicios de la historia de México es, que están allí, pero no están realmente en el espacio donde se decide el poder y no tienen, por comparación, la más minima influencia o recursos como para poder tomar un lugar en ese espacio

¿En qué sentido puede apoyar una institución como el IEDF a las candidaturas independientes para tener un espacio en este medio, en el ring donde se decide el poder? ¿Cuáles son las acciones que tu consideras nos van a ir llevando hacia una democracia que permita que realmente las candidaturas independientes entren en ese espacio, pasando de la opción a la posibilidad real de tener un espacio en el gobierno?

OGM: Bueno, hemos llegado a ésta situación porque el lenguaje de la antipolítica ha avanzado mucho entre nosotros. Los instrumentos con los que se construye la aspiración democrática y se consolidan los regímenes democráticos, tienen pésima fama. Los politicos, los partidos, se han convertido en lo peor, que solo ven por sus intereses. No es que los partidos no merezcan ser criticados pero esta retórica contrapone a los ciudadanos contra los partidos politicos. Y en lugar de asumir con seriedad que la reproducción de un sistema democrático necesita auténticos partidos que le den la vuelta al asunto, que estén con la sociedad, que no sean corruptos, entonces se pretende darle la vuelta sacando la candidatura independiente como una alternativa; es decir ¿cómo estos ciudadanos que no están contaminados no van a ser contaminados después? Aquí el problema es la corrupción, que los partidos están muy lejos de la ciudadanía y no velan por sus intereses. Cuando lo que realmente deberíamos de hacer y hacia donde deberíamos de caminar es hacia la transparencia, la rendición de cuentas, hacia decirle a los partidos politicos y hacia los representantes de la sociedad en general que no estamos contentos, que no nos están representando como deben hacerlo, que deben dejar de ver por sus intereses, y acercarse al pueblo. Lo bueno es que por esta vía se le da frescura a la contienda electoral y al mundo de la representación. Lo malo es que se desaprovechó la oportunidad para replantear con seriedad los requisitos para construer nuevos partidos, para facilitar la entrada al universo electoral de corrientes ideológicas que no se sientan representadas.

La reforma electoral permitió que ahora tengamos 10 partidos politicos, es decir, mejoró o facilitó la creación de nuevos espacios con nuevas visiones de representación. Pero, finalmente, la responsabilidad de la transparencia va hacia un partido político; a éste, el Estado le da dinero para promover la vida democrática del país, para la promoción de que jóvenes y mujeres participen cada vez más en política, y nosotros como autoridad electoral y como ciudadanos debemos obligarlos a llegar a esto. Considero que en esto vamos en el camino adecuado para llegar a una legislación que nos permita una mayor rendición de cuentas.

Yo clasificaría la última reforma politico-electoral de México como una reforma de transición. Estamos transitando de dos modelos, uno federal y varios locales, hacia un modelo nacional. Y de la misma manera estamos transitando en la participación ciudadana, de una figura de candidato independiente en la cual se torna difícil accede al poder. Sin embargo, es un paso adelante en el cual tenemos que seguir trabajando, y los legisladores tienen un reto en este sentido. Quisiera poner en la mesa qué pasaría si tuviéramos muy pocos requerimientos para las candidaturas independientes, que tuviéramos 146 candidatos, y que a cada uno habría que darles recursos para su campaña. ¿Qué tal que estos ciudadanos no tuvieran la seriedad que lo amerita? En ése sentido tiene que haber un equilibrio en el cual le demos seriedad y pongamos en la arena a ciudadanos que efectivamente tienen respaldo contra aquellos en los que vamos a erogar dinero y que realmente no van a tomar enserio esto. Debemos llegar a un punto medio.

#CC: ¿Cuáles son las acciones y programas en concreto que se están llevando a cabo para la formación de una ciudadanía que pueda hacer contrapeso a todas las cuestiones de corrupción y falta de transparencia? ¿Qué se contempla como educación cívico-democrática más allá de fomenter el voto? ¿Cómo contribuyen a caminar hacia una democracia de mayor transparencia y rendición de cuentas?

OGM: El IEDF tiene una gran trayectoria en educación cívica. Carlos González Martínez, miembro del Consejo, ha impulsado programas que ya tenía el Instituto tales como talleres en materia de educación cívica. Tenemos una ludoteca cívica en la cual, por medio de cuentos y obras de teatro acercan a los niños a educación cívica. Todos los años hacemos el concurso de cuento infantil y juvenil, tenemos publicaciones, concursos de debate, ayudamos a organizar elecciones en escuelas públicas y privadas; tenemos un programa muy amplio y creativo de educación cívica. Lo que hace falta es la difusion de todos estos programas.

#CC: Olga, muchas gracias por tu tiempo y por la información tan valiosa que compartiste con nosotros sobre lo que está haciendo el IEDF para que los ciudadanos tengamos mayor participación y logremos mayor incidencia.

OGM: En eso estamos, trabajando por la democracia de la Ciudad de México. Les agradezco mucho y me reitero a sus órdenes. Buenas tardes.


Bibliografía:

www.iedf.org.mx

– Maite Azuela, “Independientes de chocolate”, en

http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2015/02/74733.php

– Mauricio Torres, “El nivel de abstencionismo “aceptable” pero crece en los últimos comicios”, en

http://mexico.cnn.com/nacional/2012/03/26/el-nivel-de-abstencionismo-aceptable-pero-crece-en-los-ultimos-comicios

– Mauricio Merino, La participación ciudadana en la democracia. Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática, en

http://www.ine.mx/documentos/DECEYEC/la_participacion_ciudadana_en_la.htm

– Salvador Camarena, “Dos mujeres, un distrito y dos desgracias”, en

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/dos-mujeres-un-distrito-y-dos-desgracias.html

– Javier Sánchez Galicia, “Voto leal y voto switcher. ¿Quién define una elección?, en

http://www.slideshare.net/sanchezgalicia/voto-leal-y-voto-switcher

– Olga González Martínez: Twitter @ingolgaglez Facebook: Olga González Martínez

(imagen: Facebook/OlgaGonzálezMartínez)

Entrevistadoras: Julia Romero Villa y Sofía González Díaz

En una democracia funcional no existe votar por el “menos peor”

voto nulo

Una de las críticas más fuertes a los partidos políticos dentro del marco democrático es su tendencia a la exclusión. A lo que la Dra. Denise Dresser ha llamado en numerosas ocasiones el régimen de la partidocracia. Vivimos en un país en el que las malas prácticas de un partido se convirtieron en el status quo de la clase política. Es por eso que en la presente entrada planteo la perspectiva del No Voto y la participación ciudadana más allá del voto. Porque el votar como un hecho aislado no es necesariamente lo que nos hace ciudadanos.

Denise Dresser y otros periodistas de talla internacional han hablado en numerosas ocasiones sobre el andamiaje del sistema político mexicano, calificándolo de obsoleto o arcaico al referirse a la estructura del sistema en sí. Para poder ofrecer una perspectiva sobre el abstencionismo (o postura del No Voto) es necesario analizar al sistema político como un sistema disfuncional. Es por eso que decidí ahondar en esta perspectiva tomándola en cuenta como una voz o conjunto de voces, desde el respeto a su libertad de expresión, y desde lo que el mensaje de estas voces significa para el sistema y la participación ciudadana.

Es el sistema el que está corrupto, como menciona el periodista Jorge Zepeda en su artículo publicado en El País “Un país empriantanado”. Zepeda escribe: “El PRI ha convencido a las élites de las ventajas de chapotear en el lodo y de paso ha convertido la vida pública en un pantano infesto en el que todos ellos abrevan.” Pero la democracia no se agota en las elecciones. En otras palabras, la participación es indispensable para integrar la representación de las sociedades democráticas a través de los votos, pero no es la única posibilidad de participación. Una democracia funcional requiere de múltiples mecanismos de participación que garanticen que las voluntades diversas de la sociedad sean escuchadas y sus necesidades sociales sean atendidas.

Porque los candidatos, sean de partidos o independientes, una vez electos dejan de representar a los intereses de sus partidos y es su obligación representar a todos los ciudadanos. Una vez constituidos los órganos de gobierno, la participación se convierte en un campo de acción donde la sociedad civil puede y debe hacerse presente en la toma de decisiones políticas, pues estas decisiones afectan su vida cotidiana. `Participación también contiene “aquellas actividades legales emprendidas por ciudadanos que están directamente encaminadas a influir en la selección de los gobernantes”. A esto llamamos cabildeo ciudadano: ciudadanos comprometidos con una agenda social, que vigilan, accionan y evalúan y corrigen el rumbo de las políticas públicas que afectan el bienestar de todos.

Lester W. Milbrath, autor norteamericano de los años sesenta, sugiere que todos los ciudadanos tienen una forma específica de participación. Él compara la arena política con un arena de circo romano en donde concibe tres tipos de participantes: gladiadores, espectadores y apáticos. Sin espectadores, los gladiadores sencillamente dejarían de existir en la democracia, o peor aún, se convertirían en un espectáculo absurdo.

Entre las conclusiones de la investigación de Milbrath resalta que, aunque es prácticamente imposible que todos los ciudadanos participen de manera directa en la vida pública (pues es una situación utópica pensar que todas las personas pueden estar informados sobre todos los temas relevantes de la agenda política y social), es necesaria una cuota de participación en la que los ciudadanos se encuentren informados y activos en cuestiones públicas. Es imprescindible monitorear y evaluar las acciones de los gobernantes, y en caso de haber tomado un rumbo incierto, equivocado, o ilegal, tener la capacidad de corregir el rumbo.

En vísperas de las próximas elecciones son muchos los ciudadanos que expresan su apatía y legítimo disgusto, así como su voluntad de no votar a través de las redes sociales. Es entendible y hasta aplaudible que los ciudadanos, dentro de este contexto, manifiesten las razones por las cuáles han decidido no votar. Entre ellas se lee el disgusto de no querer participar de un sistema que está corrupto y al que no ven posibilidad de salvar.

Usando el ejemplo de Milbrath, hay muchos ciudadanos que han decidido y están decidiendo no participar de un espectáculo absurdo. El bajo porcentaje general de participación en las elecciones es alarmante. En países como Alemania, llegar a un porcentaje tan bajo de participación como el que en México se conoce como “normal” implicaría la caída del sistema. Eso no sólo significaría que el gobierno está haciendo muy mal su tarea, si no que el sistema de gobierno perdería la credibilidad. Si el voto nulo comunica la inconformidad con los candidatos, el no voto comunica la inconformidad con el sistema.

Es indispensable que el gobierno y la ciudadanía escuchen a las voces que están diciendo “no voy a participar de este sistema” porque los políticos, una vez que han sido elegidos, están en esa posición para representar a todas las voces. En una democracia funcional tiene tanto derecho el que expresa su disconformidad no votando como el que está convencido de un partido. En una democracia funcional no existe el “votar por el menos peor” o peor aún, valga la redundancia, “si no votas te jodes y no tienes derecho a reclamar”. Para entrar en una verdadera democracia tenemos que salir de ahí; tenemos que tener la capacidad de comprender e internalizar nuestros derechos y los derechos de todos.

Ejercer la ciudadanía en El país de uno, como diría Denise Dresser. Apropiarse de las calles, en el buen sentido, significa retomar el poder que “nos han quitado”, y lo pongo entre comillas porque no nos sirve de nada tomar el rol de víctimas. En realidad, para que alguien nos quite algo hace falta que renunciemos a que tenemos algún poder, control o influencia sobre nuestro entorno. Hasta cierto punto y por distintas razones hemos permitido que nos arrebaten de la mano el país y casi sin chistar, incluso enojándonos con los que chistan y reclaman sus derechos “porque nos es inconveniente que marchen y paralicen la ciudad”.

En la crisis actual por la que México está pasando es momento de tocar fondo y retomar las riendas de nuestro poder personal, ejercer el poder de los ciudadanos. Es tiempo de hacer una mirada crítica, y muy crítica, sin paleativos, sin engrandecer ni minimizar ningún hecho y sin depender de que “alguien más” lo haga primero o lo haga por nosotros. Dejar de ponerle adjetivos y pretextos a la democracia. Separar la paja del trigo. Dejar ir aquello que no funciona para abrir los ojos y ver nuevas posibilidades.

Es tiempo de acabar con la impunidad, sumarse a iniciativas, denunciar la corrupción, ejercer presión para que se haga justicia. Apoyar informando, debatiendo, escuchando a las necesidades del pueblo, contribuyendo a crear sociedades más justas. Es momento de salir de la mera indignación para pasar a la acción. Tomar nuestro rol como ciudadanos y contribuir a que otros tomen el suyo también. Hoy más que nunca se requiere de una capacidad de escuchar.

Apelando al llamado de la Dra. Dresser a asumirnos como héroes y retomar la valentía del personaje Frodo en El Señor de los Anillos, podemos decir que es imprescindible analizar y distinguir que lo que está mal es que el sistema no es un sistema democrático. Es un sistema feudal con algunas prácticas democráticas. En sus palabras “Una democracia condenada a la baja calidad, a la representación ficticia, al mal desempeño institucional, a partidos políticos alejados de las necesidades de la gente, aunque logren convocar a la gente al zócalo o a la sede partidista. A empresarios que le exigen al estado que cobre más impuestos, pero no al sector privado. A élites políticas adeptas en tomar decisiones cuestionables, corroídas por divisiones internas, incapaces de resolver problemas perennes de desigualdad y violencia. Todo ello producto de un sistema político y económico que demuestra serias fisuras”.

Es responsabilidad de los ciudadanos hacer esa distinción y saber que ese sistema es obsoleto, y nuestro rol es hacernos presentes para defender la vida, cada uno desde su posición. A este llamado no están excluidos los legisladores. Al contrario, lo primero que tiene que cambiar en nuestras mentes es que podamos comprender lo que significa realmente la democracia, para no conformarnos con algo que parece pero que en realidad no lo es y nunca lo será. Sin perder de vista lo anterior y escuchando a las demandas de la sociedad, desde este blog iniciamos y conducimos el diálogo hacia el ¿cómo sí?, pues tenemos claro lo que ya no queremos. Es tiempo de tener claro como sí queremos vivir, como sí queremos actuar, hacia dónde queremos movernos como sociedad. 

Julia Romero @Sashantia1

Comunicóloga y Maestra en Educación Intercultural

Bibliografía:

  • http://www.alternancia.com.mx/trabajara-iedf-en-programa-de-promocion-del-voto/.
  • Krauze, Enrique (1997): La presidencia imperial. Ascenso y caída del sistema político mexicano (1940-1996). 1a. ed. Barcelona: Tusquets Editores (3).
  • Maite Azuela (2015): Independientes de chocolate. El Universal.mx. Available online at http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2015/02/74733.php.
  • Mauricio Merino: La participación ciudadana en la democracia. Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática. Instituto Federal Electoral http://www.ine.mx/documentos/DECEYEC/la_participacion_ciudadana_en_la.htm#autor.
  •  http://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/11/actualidad/1426103816_030550.html

(Imagen: http://lobos-solitarios.blogcindario.com)

Anuncio de mega obras y proyectos, ¿estrategia para buscar legitimidad y resarcir los bajos niveles de aprobación del gobierno?

ANUNCIA AEROPUERTOEn el marco de la presentación del Segundo Informe de Gobierno del Presidente de la República resalta la readopción de fórmulas previas a la alternancia del 2000 para la presentación de proyectos e informes de gobierno; y por otro lado, la capacidad política operativa para ejecutar proyectos de gran calado en una coyuntura donde la aprobación ciudadana del Ejecutivo Federal se encuentra a la baja, según encuestadores como Mitofsky.

El proyecto de un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México se ha convertido en tema de muchos análisis, particularmente en función de lo ocurrido en 2002 con el plan fallido que presentó el entonces presidente Vicente Fox. El tema central en la cancelación del proyecto de aquel entonces fue la tenencia de la tierra y las protestas de los pobladores, asunto ante el que el gobierno federal parece haber hecho bien su trabajo en esta ocasión, ya que anunció que no se molestarán a los municipios vecinos porque los terrenos que se utilizarán son propiedad del gobierno federal.

El proyecto de 2002 propició que los dueños de las tierras de San Salvador Atenco, lugar donde se llevaría a cabo la construcción del aeropuerto, se agruparan en grupos como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, incorporado al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, lo que derivó en enfrentamientos entre la fuerza pública y los pobladores.

En aquel entonces Enrique Peña Nieto era gobernador del Estado de México. Llama la atención cómo en esta ocasión la estrategia del proyecto del aeropuerto ha tratado de evitar la confrontación, a diferencia de lo ocurrido en 2002, donde las demostraciones de uso excesivo de la fuerza fue un tema que acompañó al actual presidente durante los años posteriores a los enfrentamientos.

Una vida democrática obliga a hacer uso de las instituciones legales para evitar abusos de poder, y sobre todo para lograr consensos y velar siempre por el interés general. El escenario de esta nueva inversión no parecía muy distinto al ocurrido en 2002, sin embargo son notorios los resultados tan disímiles que obtuvieron uno y otro. El del presidente Peña, aunque aún temprano para sentenciar su éxito, sí evidencia que ha habido una estrategia de planeación y consenso que el gobierno panista no tuvo en su momento. Esta capacidad de llevar a cabo proyectos es uno de los elementos que distinguió al regimen priista durante sus gobiernos previos a la alternancia del 2000.

Llama también la atención que con el bombo y platillo con los que se anunció este proyecto de aeropuerto también se hayan anunciado proyectos de expansión de 4 líneas del metro en el Distrito Federal, entre otros. Estos proyectos vienen enmarcados en un momento en el que el Presidente ha tenido una tendencia a la baja en la aprobación de su mandato, a partir de los prácticamente nulos avances en materia económica a pesar de las reformas aprobadas.

Sin duda estos proyectos derivarán en mejoras para la competitividad del país y la movilidad de los mexicanos, sin embargo, no está de más resaltar el momento político que parece obligar al Presidente a buscar obras de gran contenido mediático ante la falta de resultados económicos que se reflejen en el bolsillo de los ciudadanos. Aún es temprano en el sexenio para tener una postura definitiva, pero vale la pena apuntar las diferencias entre regímenes, y sobre el aprovechamiento del anuncio de mega obras o proyectos como estrategia para buscar legimitidad y recuperar la tendencia negativa en los niveles de aprobación. No hay que dejar de lado tampoco que en el pasado este tipo de acciones terminaba por generar una espiral de endeudamiento y desestabilidad económica. Si bien el 2014 no se parece a lo ocurrido en la década de los 70 y 80, no está de más tenerlo en el mapa a manera de contexto y, sobre todo, como memoria histórica.

(imagen: http://www.sinembargo.mx)

Recursos, conocimiento, tiempo y alianzas sostenibles entre OSCs y empresas para el beneficio de la ciudadanía

Cuarto Sector

(imagen: http://www.innmentor.com)

Anteriormente hemos mencionado la importancia de la RSE y la sostenibilidad. En el caso particular de las OSCs uno de sus talones de Aquiles es precisamente la sostenibilidad. Cuesta mucho acceder a recursos, tanto públicos como privados, y cada vez nacen más organizaciones que aplican para los mismos fondos.

Las OSCs se encuentran cada vez más ante la necesidad de generar alianzas y diversificar sus fuentes de financiamiento para incidir en la esfera pública; es decir participar de diseñar, monitorear, implementar y evaluar las políticas públicas que atañen a su sector (tercer sector), así como las políticas que impactan a sus grupos vulnerables. En ese sentido, según Antonio Vives, el tercer sector tiene la capacidad de contribuir a través de su imparcialidad, el conocimiento de la problemática in situ, su pasión y su buena voluntad. Pero lamentablemente suelen ser organizaciones con poca capacidad financiera, preocupadas por su supervivencia, desarticuladas, cada una por su cuenta[1]. Otra cuestión a atender es que como pueblo necesitamos urgentemente una intensiva educación ciudadana y de participación social, que nos enseñe los caminos por recorrer y la fuerza de la acción colectiva organizada.

La desarticulación que menciona Vives no sólo se refiere al rol de las organizaciones per se, si no también al hecho de que el surgimiento de la mayoría de las organizaciones no contempla un análisis que en el caso de los negocios sería más que obvio: el análisis FODA, que toma en cuenta a los mercados emergentes, la competencia, las oportunidades, amenazas y fortalezas, y que de aplicarse en la mayoría de los casos, plantearía a las organizaciones un panorama totalmente distinto. Y es que al ser las OSCs instituciones sin fines de lucro, varias veces suelen pelearse con cualquier concepto que suene a negocio. Sin embargo, las herramientas de negocio orientadas a fines sociales son las que, de ser bien aplicadas, pueden llevarlas a cumplir sus metas de manera efectiva y optimizando los recursos para garantizar su sostenibilidad.

La RSE es también un punto de encuentro entre los tres sectores: el público, el privado y las organizaciones; una oportunidad perfecta para confluir y generar alianzas que beneficien a la ciudadanía. Lamentablemente, muchas veces dichas alianzas suele ser constituidas para problemas puntuales donde se generan conflictos de intereses, teniendo una duración muy corta[1]. De cierta manera estos problemas se deben también a visiones cortoplacistas y de aprovechar el momento de coyuntura sin intenciones de generar relaciones a largo plazo y sostenibles. Entrevistamos a Giovanna Morales, co-autora del Manual de Incidencia en Políticas Públicas publicado por Alternativas y Capacidades. En cuanto a la RSE como punto de encuentro entre OSCs y empresas nos comentó lo siguiente: “Me parece muy importante delimitar, separar las funciones de mercadotecnia de las funciones de responsabilidad social en las empresas. Haciendo un análisis de las experiencias que hemos tenido con las empresas y con su área de RSE, nos encontrábamos casi siempre con que era una área de marketing, osea no había un interés real en cambiar nada o el hacer incidencia real si no que muchas veces era nada más para dar una buena imagen hacia el exterior”. Por eso, hoy en día también se critica la actitud de muchas empresas hacia la RSE, ya que éstas no ven la responsabilidad social como uno de los pilares de su actuar, si no más bien como un distintivo accesorio o herramienta de mercadotecnia.

Empresas para la incidencia ciudadana: empresarios como motor de cambio social

El cuarto sector surge en un momento de coyuntura política y social, y como respuesta a un cambio de percepción en las generaciones “Y” y “Millenials” acerca del empleo, calidad de vida, comunidad y compromiso social. Pero dicho sector no ha surgido de la nada, parte del proceso ha sido la búsqueda de estructuras más flexibles y al mismo tiempo más sostenibles para las labores sociales. Un paso previo al cuarto sector son las Fundaciones Comunitarias o FCs, organizaciones civiles formadas por empresarios que canalizan recursos para atender necesidades regionales.

En palabras de Giovanna Morales, el cuarto sector “es necesario, muchos de los esfuerzos que han sido exitosos y que han tenido más fuerza han sido por la alianza entre ciudadanos de a pié y empresarios. Y creo que además son un actor principal porque tienen un lugar reconocido y un peso importante en la sociedad que a veces los ciudadanos solos no tenemos. Hay muchos ejemplos, y uno es el de FECHAC, una de las organizaciones más importantes y más influyentes en términos de incidencia en política pública… quienes no sólo han logrado generar cambios, si no generar una base de donativos importantes con ayuda del gobierno sin que eso signifique que no puedan incidir. No está peleado el recibir donativos del gobierno con hacer incidencia.”

El cuarto sector, retos y oportunidades

Las organizaciones se formaron bajo estructuras que, ante los cambios sociales, el avance de las tecnologías, la inmediatez en las comunicaciones, etc., tanto ellas como las empresas suelen moverse de un lado a otro buscando formas más sencillas de atender las necesidades de sus mercados, de manera que puedan adaptarse a las demandas de la sociedad. Algunas empresas han dedicado más recursos para proveer beneficios sociales y medioambientales, y al mismo tiempo las organizaciones comienzan a adoptar herramientas del sector privado para incrementar sus ingresos y volverse más sostenibles.

Con la aparición de la denominada Empresa Social[1] todavía no queda claro qué figura jurídica tomará el cuarto sector para distinguirse del resto de los sectores y beneficiarse de los mejores aspectos de cada uno. El cuarto sector tiene mucho potencial para la incidencia, pues cuenta con los recursos de las empresas privadas y con el conocimiento sobre causas sociales y grupos vulnerables de las organizaciones, lo cual le da mucho más espacio y recursos para maniobrar sin depender de financiadoras o donantes privados. Otro factor importante es el tiempo. Para realmente lograr cambios estructurales en una sociedad se necesitan muchos recursos, pero también llevar a cabo programas que se vuelvan una constante a lo largo del tiempo. Al depender principalmente de recursos públicos en los tiempos de gobernatura local, que cambian cada 3 años, aunado a los procesos y tiempos que toma aplicar para esos fondos y recibirlos, las organizaciones difícilmente pueden llevar a cabo programas que traten a las problemáticas de raíz, y por periodos de tiempo necesarios para incluso poder medir su impacto social. La atemporalidad y optimización de recursos de las empresas sociales podría  ser un motor de cambio para llevar a cabo programas de mayor impacto social y con el tiempo suficiente para medirlos, evaluarlos e incluso replicarlos en otras regiones.

Es por eso que en #cabildeociudadano buscamos proveer a la sociedad civil de herramientas empresariales para optmizar sus recursos y alcanzar sus metas, de manera que, el tercer sector con figura jurídica de OSC o IAP y las emergentes empresas sociales, contribuyan a la sostenibilidad de ambos sectores y utilicen las mejores características de cada uno para el beneficio de la sociedad.

 

Bibliografía:

Antonio Vives: El cuarto sector: empresas nacidas con responsabilidad.

Daniel Goldman: Entendamos qué es el Cuarto Sector.

Entrevista en línea con Giovanna Morales (26/06/2014): La RSE y la incidencia.

[1] (INNMENTOR)

[1] (Antonio Vives).

[1] Antonio Vives: El cuarto sector: empresas nacidas con responsabilidad.

 

Julia Romero

Comunicóloga y Maestra en Educación Intercultural

@Sashantia1

 

Infórmate, monitorea, involúcrate y actúa

monitoreo-ciudadanoEn las últimas entradas hemos estado hablando de la importancia y de la responsabilidad que tenemos como ciudadanos para incidir en las decisiones políticas. Ya hemos mencionado que informarnos responsablemente es un principio para el cambio.

Volviendo al tema de la ley de Telecomunicaciones, la coyuntura nos muestra que nos encontramos en un momento decisivo donde la sociedad civil debe dar seguimiento a las discusiones y monitorear el proceso de las reformas secundarias, a pesar de las cortinas de humo que se pretenden utilizar.

Para aclarar un poco más el panorama, Gonzalo Olivares Velázquez, Director General de Psiquepol nos comparte su punto de vista:

En la discusión de la ley secundaria en materia de Telecomunicaciones, se está reflejando algo que normalmente es más sutil o a veces prácticamente irreconocible: la poderosa confrontación de los intereses que hay en juego.

El fundamento de dispersar el poder, sobre el cual se basa nuestra República, tiene que ver con la imposibilidad de que una sola tendencia domine una discusión y que, a partir del convencimiento y la vigilancia mutua, se lleguen a las mejores decisiones con base en el interés nacional. ¿Pero qué pasa cuando existe un tema, como las telecomunicaciones, donde existe un claro conflicto entre lo público y lo privado, y aún en lo privado intereses tan confrontados que afectan lo público?

Mony de Swaan, ex presidente de la Comisión Federal de Competencia (Cofetel), mencionó recientemente en una mesa de discusión de la Reforma de Telecomunicaciones en la Ibero lo siguiente: La iniciativa “ha generado una incertidumbre monstruosa en los mercados internacionales pues no se sabe si México decidió abrir sus fronteras a la competencia o si seguimos siendo amigos de la concentración” en el sector.

En el mismo foro, Irene Levy, académica del departamento de Derecho de la Ibero, señaló que: “la definición de productor nacional independiente de contenidos audiovisuales incluida en la Ley Federal de Telecomunicaciones favorece principalmente a Televisa, que podría asumirse como tal.”

Lo más interesante del tema, sin embargo, es que las empresas no están cabildeando directamente sus intereses, ni siquiera a través de despachos de cabildeo. Son los propios actores políticos, sus grupos políticos, los que tienen claro hacia dónde van y a quién representan. En Estados Unidos se dice que son los super bonos – de acuerdo al libro “Republic, Lost: How Money Corrupts Congress and a Plan to Stop It” de Lawrence Lessing, los que van determinando el “intercambio de favores” hacia los intereses privados; pero en México no existe esa figura, no hay reelección legislativa, ni financiamiento de parte de los despachos de cabildeo hacia las campañas. 

Pero tampoco hay discusión de fondo en los temas más álgidos, como el de Telecomunicaciones. Los legisladores no leen las iniciativas, no tienen tiempo ni elementos para analizarlas, no le entran a los asuntos con la profundidad que se requiere; simplemente votan conforme a lo que se acuerda en las reuniones internas previas de los partidos antes de las Sesiones del Congreso, en donde se expone y discute la postura final del partido. Por eso es evidente que el cabildeo de estas empresas, las más grandes e influyentes del país (y no sólo Televisa), se hace directamente a través de los grupos políticos, de los partidos políticos, de los tomadores de decisión política. 

A pesar de que los intereses privados sean los que quieren prevalecer sobre el beneficio de la ciudadanía, aún tenemos herramientas para hacernos sentir, para hacer valer nuestros derechos, y entre todos y todas llevar a cabo el proyecto de nación que queremos y que nos merecemos.

Entendiendo el monitoreo ciudadano como “una forma de participación ciudadana que consiste en la realización de ejercicios sistemáticos, independientes y planificados para observar, dar seguimiento y proponer mejoras sobre aspectos, como la manera en que los servidores públicos toman decisiones y utilizan los recursos públicos; cómo se generan y cuáles son los resultados de la gestión pública, su apego al marco legal y el cumplimiento de metas y planes estratégicos”[i]desde #CabildeoCiudadano les queremos compartir información sobre las discusiones de la Ley de Telecomunicaciones, como también las cuentas de Twitter de algunos servidores públicos que están relacionados con este tema.

La idea es que tomemos acciones, nos informemos, preguntemos, estemos atentos a las discusiones. Es hora de utilizar las redes sociales para hacer cabildeo, #DaleSeguimiento a los temas de la #LeyTelecom, porque es TU país y TU futuro los que están en juego. Ejerzamos nuestro derecho de acceso a la información, involucrémonos en el seguimiento de las decisiones de nuestros representantes y hagamos un monitoreo en donde la rendición de cuentas sea el pilar fundamental de los legisladores.

Iniciativa de leyes secundarias en materia de telecomunicaciones

http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/telecom

Diputados que integran la comisión de Radio y Televisión

http://sitl.diputados.gob.mx/LXII_leg/integrantes_de_comisionlxii.php?comt=47

Purificación Carpinteyro @PuriCarpinteyro

Adolfo Bonilla @FitoBonilla

Martha Gutiérrez @MarthaGtz

Simón Valanci @DipSimonValanci

Patricia Lugo @Patricia_LugoB

Beatriz Zavala @BeatrizZavala

Roxana Luna @RoxanaLunaP

Ana Lilia Garza @algcadena

Luisa Alcalde @LuisaAlcalde

 

Senadores que integran la comisión de Radio, Televisión y Cinematografía

http://www.senado.gob.mx/comisiones/radio_tv_cine/integrantes.php

Alejandra Barrales @Ale_BarralesM

Itzel Ríos @SoyItzelRios

Javier Corral @Javier_Corral

Javier Lozano @JLozanoA

 

[i]Guía para el monitoreo ciudadano http://www2.asa.gob.mx/ServletRepositorio?id=603

(imagen: http://www.bylconsultora.com.ar)

 

Valery Rojas,

Politóloga y Blogger

@chanteler

 

La participación ciudadana es imprescindible para generar cambios positivos

Mundial Brasil 2014

En nuestras últimas entradas hemos resaltado la importancia y la necesidad del involucramiento de la ciudadanía en los procesos políticos y decisiones gubernamentales.

La coyuntura actual, no sólo a nivel mundial sino también de México, hace que la participación ciudadana sea imprescindible para generar cambios positivos. Y aunque existen acciones como La Responsabilidad Social Empresarial, el Cabildeo e iniciativas de monitoreo por parte de organizaciones de la sociedad civil, también son significativas cada una de las acciones que emprendamos individualmente para transformar la realidad.

¿Por donde empezamos?

En primer lugar, es fundamental informarnos acerca de lo que realmente sucede a nuestro alrededor. Una vez que hayamos consultado no sólo los medios tradicionales, sino también la información proveniente de fuentes independientes, con seguridad tendremos la determinación y el coraje para emprender acciones. Para ejemplificar mejor retomemos el tema de La Ley de Telecomunicaciones.

Una encuesta realizada por Gii360 con el objetivo de conocer la opinión de los habitantes de la ciudad de México con respecto a dicha ley, evidencia que sólo el 13,33% de los encuestados tienen conocimiento sobre ésta. Casi el 70% no está enterado de las movilizaciones llevadas a cabo. Y a pesar de que el 70% cuenta con servicios de internet, los resultados arrojan que el medio que más se consume es la televisión.

Desafortunadamente, en la mayoría de casos en medios tradicionales, la información se encuentra parcializada u orientada hacia otro tipo de “noticias” que sirven como cortinas de humo para desviar la atención de la población.

Luego de las movilizaciones, tanto en redes sociales como manifestaciones en las calles, se logró el aplazamiento de la discusión de la ley de telecomunicaciones para el mes de junio,  justo cuando la atención ciudadana estará centrada en el mundial de fútbol, y no en el proceso legislativo.

Eventos de esta magnitud fueron creados originalmente para reforzar la unión entre los diferentes pueblos, tanto a nivel religioso como cultural, pero lamentablemente en la historia moderna, bastan un par de ejemplos para que nos demos cuenta que esa esencia se ha perdido. Olimpiadas y Mundiales de Fútbol, por mencionar algunos, han provocado crisis en países sede y han fungido como elementos distractores de distintas problemáticas.

México,1968. Tan solo a 10 días de llevarse acabo las Olimpiadas en México, el 2 de Octubre de 1968 en la Plaza de Tlatelolco, fuerzas del ejército dispararon indiscriminadamente a más de 50.000 estudiantes que se habían congregado allí para manifestarse. Murieron casi 400 estudiantes y más de mil resultaron gravemente heridos. Pocos meses antes había sucedido la trágica Primavera de Praga, y la guerra de Vietnam estaba en los peores momentos. La censura del gobierno para evitar la difusión de la noticia fue tal que llegó a la persecución de periodistas nacionales y extranjeros para “evitar una mala imagen internacional”. Días después, para la inauguración de los XIX juegos olímpicos, el presidente Díaz Ordaz abrió el evento llamado “La Olimpiada de la Paz”.

Argentina, 1978. En su afán por perpetuarse, los militares argentinos que ocupaban el poder en esta época realizaron el Mundial de Fútbol del 78. Las noticias de desapariciones y centros de detención contra los detractores del régimen autoritario, movilizaron a organizaciones de derechos humanos en Europa, por lo que la Junta Militar tenía una gran preocupación por la imagen de Argentina ante el mundo. Por este motivo, la ciudad simplemente se “maquilló” de la mano del periodismo cómplice. La polarización de la sociedad generaba incluso señalamientos a las Madres de la Plaza de Mayo, tildándolas de antinacionalistas por hablar en contra del mundial. Fue en esta época donde se llevaron a cabo la mayor parte de las desapariciones comprobadas durante la dictadura.

Brasil, 2014. Faltan solo 6 semanas para que comience el mundial en el país más grande de Latinoamérica y la historia no deja de repetirse. Los organizadores afirman que será el mundial “más seguro” a pesar de las protestas que desde el 2013 se han realizado en el país. Lo que sí se sabe es que los 13.000 millones de dólares que se han invertido en el evento lo convierten en el más caro de la historia. Más del 75% de los brasileros opinan que gastar tanto dinero es innecesario y más del 80% piensa que todos estos recursos deberían utilizarse para inversión en educación y salud. El intento de la toma de control por parte de la policía en las favelas ha prendido las alarmas por la crisis de seguridad, los ciudadanos empiezan a denunciar abusos de la policía, torturas y asesinatos. La necesidad de terminar la construcción de estadios y remodelación de infraestructura, ha desembocado en varias muertes de trabajadores por las fallas en las medidas de la seguridad de las obras. El periodista danés Mikkel Jensen quién estaba allí para cubrir el evento, decidió abandonar el país y publicó una carta donde menciona que, para garantizar “la fiesta televisiva del fútbol”, además del abandono de los proyectos sociales, se realizan “limpiezas de pobres” en las calles, sospechando que el destino de estos infantes es la muerte.

Ahora que tenemos un poco más de información, ¿qué podemos hacer?

No podemos permitir que una vez más nos distraigan de los acontecimientos que nos van a afectar en el largo plazo. La información a la cual podemos acceder libremente y que nos proporciona herramientas para el desarrollo de ser sujetos críticos, está en peligro, en caso de que sea aprobada la Ley Telecom tal como hasta ahora está propuesta.

Tenemos que empoderarnos para realizar seguimientos a las discusiones en torno a esta ley. La participación ciudadana es vital para lograr sociedades civiles con mayor fortaleza y capacidad. Es importante reforzar los encuentros entre expertos y autoridades con la población en espacios públicos donde se definan realmente los intereses sociales, como también tomar nuestro rol en la implementación, evaluación y monitoreo de las políticas públicas. 

Para construir el país que queremos no podemos quedarnos en la asistencia a los procesos políticos de elección popular. Tenemos el derecho y la obligación de exigir a nuestros representantes que lleven a cabo reformas que en efecto logren esa concepción Gramsciana del Estado, como “un organismo propio de un grupo, destinado a crear las condiciones favorables para la máxima expansión del GRUPO MISMO”, no de una minoría. Para que un proyecto de nación funcione debemos asumir nuestro papel, cumplir eficazmente nuestras responsabilidades como ciudadanos, informándonos y no permitiendo que se lleven a cabo reformas que benefician directamente a intereses exclusivos de grupos económicos determinados.

Más información:

http://sobrehistoria.com/tlatelolco-matanza-estudiantil-en-mexico-68/

(imagen: http://1.bp.blogspot.com)

Valery Rojas,

Politóloga y Blogger

@chanteler

El involucramiento en asuntos públicos es un ejercicio de la ciudadanía

 

Los habitantes de la democracia son los ciudadanos, y de ellos la obligación y el derecho de participar en los asuntos públicos del país. Recientemente Alfonso Cuarón, cineasta y ganador del Oscar por la película “Gravity”, lanzó 10 cuestionamientos al presidente Enrique Peña Nieto referentes a los beneficios de la Reforma Energética.

10 preguntas de Alfonso CuarónEntre las diferentes posturas que un tema de tanta trascendencia genera por la complejidad del mismo, pueden ubicarse dos principalmente: la primera es de todos aquellos quienes comulgan con los cuestionamientos lanzados en el documento “Diez Preguntas”, quienes celebraron que un mexicano “exitoso” se involucrara en los asuntos de interés nacional, sobre todo en uno como el tema energético, viéndolo como un aliado en un momento en que la información sobre el tema no ha permitido conocer los alcances de las reformas y que, en efecto, las legislaciones propuestas generan más dudas que respuestas. En segundo lugar, están  quienes de inicio demeritaron la legitimidad del director, incluido el mismo Presidente, por hablar de un tema tan específico del cual no tiene “recursos técnicos” para opinar, y que a sus juicios, es irresponsable por tratarse de una figura pública que genera una gran respuesta mediática con los inconvenientes propios de difundir información o críticas a partir del desconocimiento o la “malinformación”.

Es fundamental mencionar que, independientemente de la postura que genere el tema energético, el asunto central que introduce el cineasta es el del ejercicio de la ciudadanía para involucrarse en una cuestión de crucial interés. En este sentido se pueden lanzar argumentos a favor y en contra de las propuestas de política, sin embargo, cuando nos referimos al ejercicio de los derechos políticos y civiles, el tema es completamente diferente.

En primer lugar, nuestra Constitución establece en su artículo 7º la inviolable libertad de los ciudadanos para difundir opiniones, información e ideas bajo el principio de la igualdad ciudadana. Es decir, para que exista la libertad de opinión, se debe comenzar por el reconocimiento mutuo entre ciudadanos a partir de la igualdad como sujetos políticos interesados en involucrarse en los intereses públicos que son de su incumbencia. 

En segundo lugar, desviar el eje de la discusión energética a temas de forma, como plantear que el documento tiene faltas de ortografía o que el ganador del Oscar no vive en México, sólo sitúa el debate en temas que no tienen sustento alguno ya que el derecho a participar no está condicionado a la capacidad ortográfica ni a la localización geográfica; en este sentido la ley es clara: podrán participar de los asuntos públicos del país los ciudadanos de la República; y Alfonso Cuarón, estemos o no de acuerdo con sus cuestionamientos, es un ciudadano de la República Mexicana.

Finalmente no hay que olvidar que los valores de la República se cimientan en acción y discusión sobre los asuntos públicos por parte de los ciudadanos, cuando éstos se reúnen (por el medio que sea) para dialogar en un espacio de libertad e igualdad sobre aquellos asuntos que atañen a su comunidad política. De ahí que manifestaciones ciudadanas de cuestionamiento democrático al poder sean tan deseables en nuestra actual coyuntura democrática, sobre todo en un momento en el que muchas de las reformas están siendo aprobadas en un clima de hermetismo y celeridad, impidiendo la generación de información necesaria y el debate para que los ciudadanos estén debidamente informados y puedan actuar en consecuencia de acuerdo a su deber ciudadano.

En suma, desviar la atención en discusiones bizantinas sobre si Cuarón es un “ciudadano legítimo” o no para dar su opinión es caer en un círculo sin salida, que nos llevaría a categorizar a los ciudadanos entre aquellos cuya opinión es válida y aquellos cuya opinión no lo es; situaciones que no abogan al fomento de la igualdad entre mexicanos y, por ende, de la democracia a la que aspiramos.

(imagen: https://pbs.twimg.com)

Cabildeo ciudadano: capacidad para transformar nuestra realidad

En las últimas semanas hemos comentado y discutido sobre la incertidumbre que existe en cuanto a la aprobación de las leyes secundarias; tema que merece seguimiento y exige la participación de los ciudadanos para que realmente se lleven a cabo los procesos democráticos. En este sentido, queremos enfocarnos en la imprescindible labor del monitoreo, herramienta fundamental para el cabildeo ciudadano; por ejemplo, en materia de telecomunicaciones, en el que la reforma enviada por el Presidente está sufriendo modificaciones importantes por parte de los legisladores. El gran descontento expresado en redes sociales que cuestiona el apego de tales reformas a la constitución ha despertado acciones físicas, como la cadena humana que se llevó a cabo el pasado sábado. También destacan interacciones online donde se afirma que tales reformas representan una violación a la privacidad de los usuarios y bloqueos e inhibiciones a los sistemas de telecomunicaciones en actos públicos. Además de ser un paso hacia atrás en la democratización del conocimiento que nos ha brindado la red, ya que los proveedores estarían autorizados a dar preferencia de banda a distintos sitios web según los acuerdos previos que se establezcan con las diferentes empresas, dejando fuera a terceros que no tengan la capacidad de pago para obtener “privilegios”, en un servicio que es considerado Derecho Humano por garantizar la libertad de expresión, el derecho a la información y el ejercicio ciudadano.

Es evidente que, a pesar de convocar casi a 3000 personas en la manifestación del sábado, es muchísimo más el movimiento que se ve en las redes sociales. El clicktivismo nos ha invadido. Wikipedia lo define como “la idea débil del activismo en internet basado simplemente en hacer likes y firmar peticiones”. Por otro lado, ¿se logró el objetivo de la acción? El resultado fue el aplazamiento de la discusión para el mes de junio, pero tal como lo menciona la politóloga Denise Dresser: “se espera que la atención ciudadana no esté centrada en este proceso legislativo” ya que justo en esta fecha se celebra el Mundial de Fútbol.

monitoreo legislativo

(imagen: http://www.cgmps.mx)

 ¿Cuáles son los siguientes pasos?

Para no caer en el clicktivismo y el olvido es necesario dar seguimiento a la toma de decisiones, sin importar las cortinas de humo que se puedan presentar. Eso representa un gran reto, pero al mismo tiempo la oportunidad para muchos de reunir fuerzas y realmente participar de un proceso democrático sin esperar a que “alguien más” les de acceso. Nosotros los ciudadanos somos los que tenemos que cabildear por nuestros derechos humanos. En México, existen ejemplos de ciudadanos y organizaciones que a través del monitoreo han logrado participar y lograr cambios importantes en la toma de decisiones de gobierno.

Tal es el caso de “Monitoreo legislativo Sonorense”, una iniciativa de la organización Sonora Ciudadana, que luego de 3 años de trabajo estableció estándares para evaluar a los legisladores y para promover espacios ciudadanos reconocidos por la ley, como el Comité Ciudadano de Evaluación del desempeño legislativo y establecimiento de una agenda legislativa común para interactuar y monitorear a los diputados. Optimizando el uso del internet, los resultados del seguimiento al desempeño de los legisladores fueron compartidos periódicamente, ofreciendo información básica a la ciudadanía y también través de otros medios como la radio, donde se trasmitían en vivo las conferencias de prensa desde el Congreso en los momentos coyunturales en que era necesaria la atención de la opinión pública. Pueden conocer más información de esta experiencia aquí.

Así como los medios, los gobiernos y las empresas tienen una agenda, ya sea pública o privada, de los temas a los que les dan prioridad, es necesario que los ciudadanos, individual y colectivamente, desarrollen una metodología para dar seguimiento a los temas de su interés y llevar a cabo acciones concretas de incidencia, para ejercer presión y co-gobernar. Con este objetivo, es crucial que los ciudadanos conozcan sus derechos, los procesos y tiempos de diseño, implementación, monitoreo y evaluación de políticas públicas y cómo influir en ellos. Esto irá formando a profesionales en todas las áreas, conscientes del rol que juegan en la sociedad, y que, desde su parte, tienen la capacidad de modificar el todo. Asimismo, creará en las siguientes generaciones sujetos cada vez más críticos. Sólo así podremos construir ciudadanía y pasar de una democracia representativa a una participativa. De lo contrario, seguiremos sin avanzar en la elaboración de consensos que nos lleven a un “lugar común” donde los ciudadanos valoren sus instituciones, compartan los principios de la comunidad política, respeten las discrepancias, tengan una visión común del interés público, superen las diferencias mediante acuerdos, y “contribuyan al logro de los objetivos colectivos”[1].

Nosotros tenemos la capacidad de transformar la realidad. Compartir la información, fortalecer a los ciudadanos, generar capacidades, participar continuamente de los procesos, dar seguimiento a nuestros intereses en común: todo eso forma parte del cabildeo ciudadano.

 

Fuentes:

[1]HURTADO, Manuel. Cultura y democracia: una relación olvidada. En: La democracia en América Latina. Buenos Aires: PNUD, 2004. Pág. 289.

Más información:

http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n55/mcasas.html

 

Valery Rojas,                          Julia Romero,

Politóloga y Blogger              Comunicóloga y Maestra en Educación Intercultural

@chanteler                            @Sashantia1

La importancia de que exista un acuerdo de cooperación, un pacto social con equilibrio entre los actores

ciudadanía participativa

La salud es derecho que sólo puede ser garantizado como parte integral de un pacto social del que todos seamos partícipes. Hoy es el Día Mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo, conmemoración de dos derechos producto de las conquistas sociales del siglo XX y que actualmente sigue discutiéndose sobre quién debe recaer la responsabilidad de brindar trabajo y salud a la sociedad, si el Estado o el sector privado.

Ambas posturas construidas sólida y argumentativamente por quienes las respaldan tienen sus pros y contras, pero más allá de construir lógicas y argumentos inflexibles es necesario asumir que la pluralidad y la existencia de diversas posturas fortalece la posibilidad de construir verdaderos acuerdos y soluciones consensuadas que integren a todos los involucrados.

En el caso de los derechos laborales y el acceso a la salud no se trata de asumir una postura u otra y llevarla hasta extremo, ya que si consideráramos que la salud debe ser una transacción sólo entre privados y que cada uno de nosotros debe acceder a ella a partir de sus propios recursos, entonces caeríamos en el problema de asumir que no toda las personas tendrían acceso a la salud, sólo aquellas cuya posición social y económica pudiera costearla. En el caso particular de México eso excluiría inmediatamente a prácticamente la mitad de  población, es decir, 60 millones de personas.

Por otro lado, si dejáramos por completo la creación de empleos sólo al Estado no habría posibilidad de producir tantas oportunidades ni áreas de especialidad en función de que no es lógica ni razón del Estado crear y diversificar la actividad económica; como por ejemplo, tener un programa público de fabricación de electrónicos, de teléfonos celulares o de cualquier bien de consumo de nuestra vida cotidiana que requiere de incentivos económicos y de mercado para existir. Por tanto, nos encontraríamos nuevamente con el problema de que el Estado no podría generar la cantidad necesaria de empleados para toda la población.

En ambos casos, ni el estado regido por la lógica pública, ni el mercado o los empresarios regidos por la lógica privada económica tendrían la posibilidad de encargarse o satisfacer ambas necesidades a cabalidad. De ahí la importancia de que exista un acuerdo de cooperación, un pacto que establezca las reglas del juego para que ambos actores puedan ejecutar adecuadamente sus funciones, garantizar los derechos y el cumplimiento de la ley en el caso del Estado, y la generación de riqueza por el otro. De eso trata el pacto social, de la asignación de funciones del sistema y del cumplimiento de éste.

Sin embargo, vemos que la reestructuración del pacto social a través de las reformas estructurales del que el país ha sido objeto tienen un problema de consenso que se remonta a la definición y pregunta de ¿qué país queremos? Cuando existen tantas voces encontradas, pero sobre todo, tantos agentes que buscan cargar los acuerdos hacia su beneficio privado, la balanza y la estabilidad del pacto se ven comprometidos, de ahí la importancia de la vigilancia y transparencia de un tercer actor fundamental en la tensión entre el Estado y los agentes económicos; nos referimos específicamente a la ciudadanía como actor activo en la reestructuración y formación del pacto, misma que hasta el momento se ha visto marginada en varios de los temas constitucionales y regulatorios.

Como se puede intuir, la situación por la que atraviesa México no es sencilla porque nos encontramos en un momento donde estamos dando nueva forma al pacto social que existía y que heredamos desde la conformación del México moderno en el siglo XX. Si bien muchos cambios eran necesarios, de otros no queda aún clara su conveniencia pública, tal es el caso de la rectoría del petróleo. Sea como sea, la labor de la ciudadanía radica en ser depositaria de la legitimidad y de generar el diálogo con el Estado representativo para velar por el interés general y la viabilidad de un pacto social construido a base de equilibrios sustentables, donde ningún actor se imponga inexorablemente sobre otro. Ese es el gran reto de la reformas estructurales y de la sociedad mexicana en general.

(imagen: formacionparatodos.wikispaces.com)